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ACCIONES

INVESTIGACION EN BAJA VISION

Dispositivos electrónicos económicos

Dr. Dante M. Dolzani


Se suele relacionar la investigación en temas de salud como algo costoso, realizado en laboratorios complejos, con personal muy especializado.

Algunas veces, las ideas simples funcionan igualmente, a bajo costo.

Así sucede con dos dispositivos electrónicos de ayuda a personas de Baja Visión (su “agudeza visual” es de uno o dos renglones: las letras más grandes del tablero).

Desde hace años se comercializan pequeñas cámaras con iluminación propia, en forma de pequeña caja –como un “Mouse” de computadora- que permite aumentar los papeles escritos en una pantalla de televisión como para poder ser leídos por estos pacientes de Baja Visión

Así, pueden leer cosas cortas, como un precio, una factura, el valor del dinero, una etiqueta o nombre de un medicamento.

Son actividades modestas, pero muy importantes para personas que están solas y no pueden recurrir a otro para saber qué medicamento tomar –por ejemplo- o cuál billete elegir para pagar algo.

Los sistemas comerciales disponibles se producen en otros países y su costo es elevado.

Existen algunos fabricados en el país, aunque también son costosos (nombres comerciales en USA: Telesensory, Pebble, Merlin, Enhanced Vision Systems, Acrobat, etc)

Los dispositivos cuestan entre 300 a más de 2.500 dólares según los modelos, valor en origen, a lo que debe agregarse la importación, costos del vendedor, etc.

Si bien las Obras Sociales y las Prepagas de Salud tienen como obligación legal proveer equipos y dispositivos a sus socios, no se trata de un trámite sencillo. Con frecuencia el paciente debe recurrir a la justicia para que se reconozcan sus derechos legales.

Hágalo usted mismo

Impulsado por estas circunstancias, y con cierto espíritu de “hágalo usted mismo”, encontré en un conocido portal de Internet, algunos elementos útiles, que se comercializan en el país.

Equipo fijo, usando un televisor en desuso

El primero es una cámara que se vende para vigilancia. Es muy pequeña y de costo accesible. Viene provista con el transformador adecuado para la corriente eléctrica de Argentina. El cable de conexión al televisor es muy corto, por lo que debe adquirirse aparte alrededor de un metro de cable

Esta cámara debe sujetarse a un centímetro de la escritura que se quiera aumentar de tamaño. Para conseguirlo, debe girarse el lente –tiene un tornillo- hasta conseguir que se vea el texto bien nítido. Para que enfoque siempre a la misma distancia, se busca una tapa transparente –por ejemplo de un frasco de hisopos-, se le hace un agujero en el medio y se pasa el lente. Como la tapa de plástico es transparente, permite iluminar con la luz ambiente el escrito. No requiere entonces una luz aparte.

Para fijar la cámara a la tapa plástica, se la puede pegar con adhesivo de contacto, o simplemente hacer dos tajos en cruz a la tapa y doblar las puntas que resultan en el centro: esas esquinas dobladas sostienen el lente (tiene un reborde) fijo en su lugar.

Costo Aproximado

El primer dispositivo, esto es la cámara de vigilancia, se adquirió por $ 120 en octubre de 2010. El cable de prolongación, por $ 5. La tapa del frasco de hisopos se tomó de un frasco en uso. El televisor: se puede usar uno viejo, en desuso. Requiere conexión de RCA (enchufe redondo con un pin central, usualmente color amarillo) de ingreso (input) de imágenes de cámaras “externas”.

Equipo portátil, juego de niños

El segundo dispositivo es una mezcla de juego para niños y un lente que se comercializa con afán de distracción y diversión.

El juego para niños es un juego MP5. Una caja de centímetro y medio de grosor, por unos 8 de alto y unos 15 de largo horizontal. Trae una pantalla donde se ven los juegos electrónicos que se le carguen, y una cámara de fotos y videos. Cuando se elige la función de “cámara de fotos”, se ve lo enfocado en la pantalla: es una filmación de video.

Para aumentar el tamaño –y ponerlo en foco- de un escrito, se le pega por delante del lente de la cámara (del MP5) otro lente. Ese otro lente se comercializa con el nombre de “Jelly Lens” (lente de gelatina) “Close Up”. Un fabricante proporciona varios tipos de lentes: para triplicar la imagen, un gran angular, etc. Aquí interesa el de aproximación –en fotografía se llamaría “Macro”- que es el Close Up

En realidad, el lente es de plástico pulido duro. El reborde o marco del lente es de un material esponjoso (de allí el nombre de “gelatina” = jelly) que tiene un autoadhesivo que permite fijarlo delante del lente del MP5 (se fabrica para celulares con cámara de fotos)

Así, la imagen se puede enfocar desde muy cerca, y el tamaño del texto se ve aumentado a casi todo el alto de la pantalla (unos 5 cm), como si fuera un titular importante de un diario, algo que las personas con Baja Visión suelen poder leer.

Este dispositivo es portátil, con batería recargable.

Si un teléfono portátil tiene una pantalla suficientemente grande, puede pegarse el lente a la cámara de ese teléfono. Nosotros lo probamos con un HTC model Touch. La pantalla de un Phone es más grande, pero es un aparato más caro. Si el paciente ya lo tiene en uso, con añadirle una lente autoadhesiva se ahorraría no solamente dinero, sino evitaría cargar con otro dispositivo más (un Pebble, por ejemplo)

Costo Aproximado

En octubre de 2010, se adquirieron por Internet tanto el MP5 (varios modelos y ofertas: se eligió uno de $ 285 longines replica) como el lente, que costó $ 10, pero el importador no lo trae más. En Internet, en USA, se ofrecían a esa fecha, a partir de 3,95 dólares.