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Agustina R.

Fecha de nacimiento: 06 de Marzo de 2003

Agustina nació en Ubajay, Provincia de Entre Ríos. A los cuatro años, comenzó a perder la visión de ambos ojos. Ahora nos cuenta: “yo me chocaba con las cosas”.

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Laura, su abnegada madre, que sabe de largas jornadas de trabajo en El Palmar, no escatimó tiempo, viajes y privaciones de todo orden, en busca de un diagnóstico cierto, y con él, una posible solución para Agustina.
Fue atendida en el Hospital Garrahan y más tarde en el Hospital Fernández, ambos de esta Ciudad de Buenos Aires.

En el Hospital Fernández, conocieron al Dr. Emilio M. Dodds, quien luego de diagnosticarla de una uveítis intermedia bilateral con pars planitis, la medicó en forma agresiva con corticoides. Las opacidades vítreas mejoraron, pero la persistencia de las mismas en cristalino y retrolental, determinaron urgente cirugía.

El 11 de abril de 2008, el Dr. Dodds la presenta a nuestra Fundación. Agustina debía ser operada de ambos ojos, cirugías que no se realizaban en el Hospital, y cuyo costo en el ámbito privado resultaba inaccesible para su familia.

Llegó a FUSAVI sonriendo, pero con escasa visión, y cansada de realizar viajes sin cambios objetivos para sus deseos de jugar como su hermana Valentina.

Días después, el 17 de abril, Agustina era operada de su ojo izquierdo a través de la Fundación, gracias a que, una vez más, el Dr. Emilio Dodds donaba íntegramente sus honorarios.

El control del día siguiente, llenó de esperanza en la recuperación de un ojo de Agustina, quien para entonces ya era parte de la Familia Fusavi.


Ella se reintegró a su vida habitual.  Un nuevo viaje a Buenos Aires en el mes de agosto, demostró que las cosas estaban dadas para operar su ojo derecho. Nuevamente la Fundación y sus Benefactores hicieron posible la intervención.

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El 10 de septiembre, Agustina sonreía definitivamente, con visión en ambos ojos, y el deseo de regresar a Ubajay con los osos de peluche, que ahora veía y abrazaba más que nunca.

Una cadena de solidaridades había colaborado al milagro.
Su madre y toda la familia FUSAVI, sentimos ese día la “misión cumplida”.

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